La vaquita marina mexicana en peligro de extinción

25.05.2016 20:46

El pasado viernes 20 de Mayo se reportó que, de acuerdo a un estudio del año pasado, sólo existen 60 ejemplares de la vaquita marina mexicana, el cetáceo más pequeño del mundo, en el año 2014 se tenían 97 ejemplares, lo que representa actualmente un 40% menos.

La razón de su extinción se debe a que estos cetáceos mueren incidentalmente en las redes agalleras para capturar camarón y peces como curvinas, macarelas, mantarrayas, tiburones, róbalos y totoabas, además del uso de redes de arrastre que utilizan los pescadores de la zona, según el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Cirva), que fue la entidad que desarrolló el estudio de su población.

Algunos científicos piden la prohibición de todo tipo de pesca en su hábitat y otros la eliminación de redes agalleras usadas para pescar totoaba, ya que la pesca ilegal de este pez gigante es uno de los factores de mayor peso, debido a la alta demanda de su vejiga natatoria en China.

El Foro Mundial para la Naturaleza (WWF) propuso cerrar “inmediata y definitivamente todas las pesquerías en el hábitat de la vaquita marina”, que se limita a una reducida extensión del norte del Golfo de California (Mar de Cortéz), situado en el noroeste de México.

Los pescadores de la zona rechazaron tajantemente la propuesta del WWF. Es una medida “inviable”, dijo Antonio Rodríguez, presidente de la Cooperativa de Pescadores de San Felipe, Baja California, tras señalar la “crisis” que sufren los pescadores por las medidas del gobierno.

El gobierno acordó implementar un programa económico para compensar a los pescadores.

Pero durante un recorrido para la prensa por las aguas de la vaquita marina hecho el mes pasado, Joel González, director general de inspección y vigilancia de vida silvestre de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), se mostró esperanzado.

"Tenemos todavía la esperanza de que la vaquita marina se pueda recuperar. Hay menos incidencia en la pesca ilegal", dijo en ese entonces González.

Sin embargo, las autoridades hallaron más de 500 redes en el mar en el último año con muchas especies atrapadas. Cuando el área protegida era mucho más pequeña, se conseguían entre 350 y 500 anualmente.

El WWF y CIVRA están convencidos de que si se toman medidas “inmediatas” se puede salvar a la vaquita. La prueba de fuego será diciembre próximo cuando inicia la temporada de pesca de totoaba, de tal forma que estos próximos seis meses pueden “ser la última oportunidad” de vida para el cetáceo más pequeño del mundo.